ILUSTRACIÓN/ CÓMIC/ INFOGRAFISMO

Javier Galisteo






ilustracion: Crisis Valero
color: ENAGA




Ilustración Mariela Bontempi, texto Carmen Balmaseda
“La Dignidad de los Nadie” es el do
cumental que mejor refleja el despertar del pueblo argentino en el año 2001, cuando la sociedad decide salir a la calle para denunciar el fracaso del modelo económico neoliberal que había condenado a la pobreza a millones de personas. Ante la pasividad cómplice de las clases dirigentes, y unidos por la fuerza de un espíritu crítico con las injusticias y los abusos de poder, los ciudadanos se lanzan a combatir de manera conjunta, acampando en calles y plazas, organizándose contra las expropiaciones, e instalando un sistema asambleario muy parecido al que vivimos en el 15M. Un movimiento que, como el nuestro, comienza con manifestaciones y protestas desafiando las estructuras políticas y económicas vigentes, al tiempo que va tejiendo un sistema asambleario que en un primer momento es central y con unas reivindicaciones muy concretas, y que poco a poco se va diversificando para descentralizarse y dividirse por barrios, donde resulta más operativo y representativo. Una revolución posible gracias a las redes de confianza y solidaridad creadas, que nos recuerda las enormes posibilidades que presenta el tejido social organizado a la hora de mejorar las condiciones de vida de los pueblos. ¡Seguimos adelante!

Enaga



 Juan Gainzaraín Hontavilla




Enaga


cómic de Juan Gainzaraín Hontavilla





El bate de Felip Puig

(27 de Mayo del 2011)



José Giménez Hernández/Ilustración: Enaga

Y por fin apareció en escena Felip Puig. El Conseller d’Interior de la Generalitat de Catalunya. Hombre poco paciente y tendente al uso de la porra al mínimo descuido, ya ha dejado claro quién es el que manda en las calles de Barcelona. La coartada era perfecta: limpiar las calles de cara a una posible celebración tras la final de la Champions. Y, por supuesto, limpiar en el uso más extenso de la palabra. El talante de Puig era ya de sobra conocido por los catalanes y hoy ha mostrado su cara al resto del Estado. Él ya avisó: "Con los okupas mano dura", y cumplió. Tanto que hasta hizo suya la caricatura que le dedicaron en ‘Polònia’, el programa de sátira política de TV3, en el que se le representa con un bate de béisbol en una de las imágenes más vergonzosas de la campaña electoral. Y ahora les ha tocado probar el bate a los acampados.
La Plaça de Catalunya se encuentra a 200 metros de Canaletes, el grifo alrededor del que se suelen celebrar los títulos del Fútbol Club Barcelona, y los acampados en el centro neurálgico de la capital catalana ya decidieron quedarse y pidieron "reflexión" a los seguidores blaugranas que se acercaran a la zona. Pero ayer a primera hora de la mañana, antes de que el campamento iniciase su actividad, los Mossos d’Esquadra ya estaban allí advirtiendo de que empezaba el desalojo para "dejar entrar a los servicios de limpieza". Los acampados no se quisieron marchar, querían ver qué sucedía y cuando empezaron a llevarse todas sus pertenencias comenzó el revuelo. Entraron camiones de la limpieza, lo desmantelaron todo, desde tiendas a ordenadores, cargaron los vehículos y se dispusieron a irse. Entonces fue cuando actuó la policía, para abrir paso a los camiones que se llevaban encima todo el campamento, ya que la gente se había concentrado en las salidas de la Plaça de Catalunya y no les dejaban salir.
Y llegó el follón. Minutos antes de iniciar las cargas policiales, a las redacciones llegaba el aviso de que los Mossos disolverían por la fuerza a los concentrados en la zona. No sé muy bien si se trataría de una filtración o una información institucional no sé con qué fin, pero el caso es que allí estaban todas las cámaras para captar el momento. Finalmente llegó la orden, entraron por detrás y arrasaron. No voy a decir nada más, las imágenes hablan por sí solas. Tan sólo me limitaré a reproducir el dato: 121 heridos, 37 de ellos policías, y un detenido.
Finalmente los camiones salieron, aquellos que se llevaban los objetos requisados y que han terminado amontonando en la explanada del Sot del Migdia, a la espera de una teórica clasificación para que puedan ser recuperados por sus dueños a partir del lunes. La policía poco a poco, con la tranquilidad del trabajo bien hecho, fue retirándose increpados por los pocos que todavía quedaban en pie. Pero no era momento ya de seguir con las porras, porque ya se había hecho suficiente sangre (literalmente) y el complejo estaba desmontado. Eso sí, me niego a pensar que los Mossos y su dirección fuesen tan ingenuos como para pensar que la actuación no tendría respuesta.
El resultado ha sido un panorama desolador en la Plaça de Catalunya, sí, pero también 4.000 personas volviéndose a organizar cuando en el momento del desalojo apenas había unas 200. La reconstrucción está en marcha y a estas horas en las que tú estás leyendo esto, más que posiblemente esté ya finiquitada. La solidaridad y la capacidad de reacción de los barceloneses está siendo admirable y sólo esperamos que esta noche, una vez finalizado el partido, no haya ningún incidente en la zona, menos aún si estos acabaran legitimando los actos de Felip Puig.